martes, 12 de mayo de 2009

Cartas a mi mujer cuarenta y tres

UNA HORA DESPUÉS

Yo mismo soy el que no tolera todo lo que se transformó mi vida.
Yo mismo soy el que no tolera separarme de la gente para escribir, para pensar.
Yo mismo soy el que no tolera ganar y gastar tanto dinero en mantener mi propia inteligencia.
Yo mismo soy el que no tolera ser amado por tantas personas a la vez.
El psicoanálisis, también, habla para mí. Estoy contento.

Un pequeño sol ilumina todo el mar. Así me gustaría que fueran mis versos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario