domingo, 28 de junio de 2009

Cartas a mi mujer cincuenta y ocho

LUNES, 13 ENERO 1999, MADRID, SOY EL SIGLO XX

Mi padre es una carne abierta al sol,
mi padre es el oriente.
Mi madre es la celeste y confortable,
máquina de occidente.
Nací de dos seres agónicos,
quiero decir, una combinación imposible.
Nací feroz, atómico, silvestre.
Fui desde el comienzo un incalculable error,
no tuve límites y exploté, también,
contra mi propia vida.
Y volando en pedazos rompí todo el amor.

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